Mastitis ¿Qué hacer?

Mastitis: ¿qué hacer? Tratamientos y prevención

Enfermedades

Sentir la mama hinchada, roja y dolorida puede ser signo de mastitis, un proceso inflamatorio generalmente acompañado de una infección bacteriana, que se instala en los tejidos de la mama. La inflamación ocurre, la mayoría de las veces, en el período de la lactancia, pero también puede ocurrir en otras fases de la vida de la mujer, a través de heridas en el pezón o piercings, por ejemplo.

Uno de los mayores deseos de las mujeres que pasan por eso es el alivio de los dolores. Pensando en ello, en este artículo, mostraremos qué hacer para aliviar y tratar la mastitis de diferentes formas. Aprenda también cómo prevenir esta inflamación que es tan dolorosa. ¡Siga leyendo!

¿Qué es la mastitis, después de todo?

Mastitis inflamación mamaria

La mastitis es un cuadro de inflamación de las glándulas mamarias. Entre las causas de la inflamación de la mama están la obstrucción de los canales por donde sale la leche e infección de la mama causada por bacterias y alergias.

La mayoría de los casos de mastitis se producen al inicio de la lactancia, hasta la tercera semana. Sin embargo, también puede ocurrir durante cualquier período de lactancia.

Los síntomas de la mastitis son muy parecidos a los de la leche empedrada, solo que son más intensos y necesitan un tratamiento rápido. Vea cuales son:

  • Dolores en todo el cuerpo.
  • Escalofríos.
  • Fiebre: temperaturas generalmente superiores a 38ºC.
  • Malestar.
  • Disminución de la salida de la leche.
  • Leche espesa, con secreciones, pus y hasta sangre.
  • Hinchazón, enrojecimiento y mucho dolor en la mama afectada.

Señales de alerta de mastitis

Si los síntomas no mejoran en 24 horas o si el dolor es insoportable y hay pus y  sangre saliendo junto con la leche, busque atención médica. En estos casos de mastitis aguda es necesario hacer un tratamiento con medicamentos específicos, como antibióticos y antiinflamatorios.

Tratamientos y prevención

Hay algunas actitudes simples que disminuyen la molestia y con el tiempo ayudan en la recuperación de la mama. Es más difícil al principio, por lo que es necesario paciencia y persistencia.

Estas actitudes sirven tanto para tratar como para prevenir la mastitis. Son una solución 2 en 1.

Muchas veces, la mastitis ocurre porque la leche producida por el seno no está saliendo en la cantidad suficiente. En estos casos, la leche se acumula por mucho tiempo, se vuelve cada vez más espesa y resulta más difícil de salir.

Tratamiento de la mastitis

Es un efecto en cadena, donde cada error ayuda a causar más dolor e incomodidad. Pero no se desespere: con dedicación e información es posible conseguir amamantar con placer. A continuación, le mostramos algunos consejos:

1. Vaciar completamente los senos

Para evitar que la leche acumulada quede madurando dentro del seno, es necesario drenar la leche. La maquinilla más eficiente para drenar esta leche es el bebé.

Cuanto más tiempo se quede mamando es mejor para usted, por lo que, amamante en libre demanda.

Cuando el bebé ya está satisfecho, tratar de hacer el ordeño manual y, si lo prefiere, puede utilizar la técnica de shake o un masaje en el pecho para ayudar a que la leche salga más fluido, de modo que pueda salir más fácilmente.

2. Aprender el apego correcto

Muchas veces, el bebé no puede mamar porque no está consiguiendo succionar la leche correctamente. También es común que la mujer sienta dolor en los pezones al amamantar. Esto sucede porque, probablemente el apego es incorrecto.

La lactancia materna, si se hace de manera correcta, no causa dolor y tampoco daña el seno de la madre.

Para que el bebé consiga mamar con facilidad y no sienta dolor, es ver cómo el bebé está mamando.

3. Amamantar en diversas posiciones

Al variar las posiciones de la lactancia, usted permite que la leche sea aspirada de todos los conductos mamarios y evita la acumulación de leche y la obstrucción de esos canales.

Asegúrese de que, independientemente de la posición, la cabeza del bebé esté siempre un poco más arriba que el resto del cuerpo. De esta forma, evita el reflujo y facilita el descenso de la leche hasta el estómago del pequeño.

4. Cuidarse también

Cuidarse ante la mastitis

Muchas madres se sobrecargan o se olvidan de cuidarse en ese período. Esto perjudica tanto a la madre, que se encuentra con la inmunidad más baja y en un estado emocional más sensible, en cuanto al bebé, necesita que la madre esté bien para cuidarle y darle cariño.

Por eso, procure alimentarse de manera sana para garantizar que su sistema inmunológico se fortalezca. Beba bastante agua para que la producción de leche sea abundante y también para que la leche no sea muy concentrada.

Si es posible, deje las tareas de la casa bajo la responsabilidad de otra persona y trate de descansar junto con el bebé, para que cuando él quiera mamar, usted esté con energía y disposición para atenderlo.

La lactancia materna trae innumerables beneficios nutricionales para su bebé. Además, si se hace bien, también genera beneficios emocionales, dejando el vínculo entre la madre y el bebé cada vez más fuerte. ¡Disfrute este momento con su bebé!

One thought on “Mastitis: ¿qué hacer? Tratamientos y prevención

  • Estoy muy triste y preocupada , mi bebé ya tiene un mes y no he disfrutado amamantarlo tengo mastitis , ya he tomado mucho medicamento y no se me quita ya no se que más hacer

Deja un comentario